Informática para inmobiliarias: operaciones sin fraudes y datos de clientes protegidos
Una inmobiliaria maneja DNI, nóminas, contratos, señales y transferencias, casi siempre desde el móvil y por correo. Montamos un entorno seguro para que ningún correo falso desvíe un pago y ninguna documentación de un cliente acabe donde no debe.
¿Te suena?El día de la firma, el comprador recibe un correo con el membrete de la agencia pidiéndole que ingrese la señal en una cuenta distinta a la acordada. El correo parecía legítimo, y el dinero ya no se recupera.
Lo que suele fallar, y casi nunca se ve hasta que es tarde
El fraude por correo apunta a las operaciones inmobiliarias
Los estafadores se cuelan en una conversación y cambian el número de cuenta justo antes de un pago importante. Basta una cuenta de correo mal protegida.
Documentación muy sensible en muchos sitios
DNI, nóminas, contratos, escrituras y fianzas circulan por correo, WhatsApp y los portátiles de cada agente, sin un único lugar controlado.
Se trabaja desde la calle y desde el móvil
Visitas, firmas y reuniones obligan a acceder a información desde cualquier sitio, con dispositivos que se pierden o se comparten.
Los agentes entran y salen
Cuando alguien se va, ¿qué clientes y qué documentos se lleva? Sin accesos bien gestionados, esa información sale con él.
Datos de clientes y prevención del blanqueo
Las inmobiliarias son sujetos obligados por la normativa de prevención del blanqueo de capitales (Ley 10/2010), que exige conservar la documentación de identificación y de las operaciones durante diez años. Esa documentación hay que custodiarla y poder recuperarla.
Además, el RGPD obliga a aplicar medidas técnicas adecuadas a la protección de los datos personales de compradores, vendedores e inquilinos, y a notificar a la Agencia Española de Protección de Datos las brechas relevantes en un máximo de 72 horas.
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